Podíamos comentar en esta entrada todo lo relacionado con la formación de un bosque como bonsai... sin embargo no voy a hacerlo... mejor os pongo el vídeo y juzgáis vosotros mismos... Podemos ver a continuación como con un poco de paciencia y ayuda la creación de un bosque inclinado nos puede dar muchas satisfacciones. Se realizó el trabajo en la sede actual de la asociación de Bonsai de Valdepeñas(http://bonsaivald.blogspot.com.es/).
La morera se relaciona con el género fícus y como éste su sabia está compuesta de látex de color blanco. Originario de Asia occidental, muy longevo y de hojas relativamente grandes.
De cultivarse a pleno sol durante todo el año, aguanta perfectamente el frío y la sequía. Debe sentir el frío invernal para desarrollarse normalmente por lo que no se recomienda protegerlo de las heladas. Su cultivo exterior a pleno sol nos ayudará a reducir el tamaño de sus hojas para que sea armónico como bonsai.
Debemos regar a la morera abundantemente durante el periodo de crecimiento primaveral pero durante la floración debemos disminuir su intensidad. Se abonará abundantemente con abono orgánico de calidad principalmente en primavera y en otoño.
Debido a su gran desarrollo y crecimiento deberemos trasplantarlo todos los años a excepción de ejemplares viejos bien asentados en maceta que podremos demorarlo cada 2 o 3 años. El trasplante se realizará antes de la brotación primaveral.
Trasplante de bonsai MORERA paso a paso
La poda se realizará después de la floración y se procederá a acortar de 1/3 a 2/3 la longitud de cada rama.
Los hindúes y los chinos han cultivado el MORUS ALBA o morera blanca para la produccion de seda a través de la cría de gusanos hace más de 5000 años. El MORUS NIGRA o morera negra se ha cultivado más por sus frutos y como árbol de sombra por su gran copa. Sus frutos, las moras, son ricos en vitaminas y azúcares y se toman en crudo o se usan a veces para creación de mermeladas y compotas.
El Junípero es un árbol que se presta perfectamente al cultivo en maceta como bonsai. Es un género de más de 30 especies, siendo la más clásica el "ENEBRO CHINO" o "Junípero Chinensis". Son árboles especialmente utilizados en el cultivo de bonsai para trabajos en madera muerta, principalmente Jin y Shari.
El Junípero es un árbol que gusta del sol y soporta la sequía, lo cual no excluye su cultivo si se riega abundantemente, especialmente en la época de más calor. Es especialmente resistente al frío y no es necesario protegerlo durante el invierno, necesitando éste pasar el frío invernal para un desarrollo normal. Se adapta a cualquier tipo de suelo pero prefiere sustratos con tendencia calcárea. Soporta la poda agresiva y, para conseguir copas bien pobladas, habrá que despuntar los brotes nuevos de una manera frecuente durante el periodo de crecimiento, usando la yema de los dedos para ello. A continuación os muestro un vídeo sobre trabajo en madera inicial en un bonsai que lleva años cultivado en maceta junto a una roca.
El trasplante se realizará cada 2 años en ejemplares jóvenes, pudiendo retrasarse hasta los 5 años en ejemplares más viejos. Las ramas y los troncos de los juníperos son muy flexibles y no deben alambrarse más de 6 meses para evitar que el alambre se incruste en la madera. La mejor época para realizar esta técnica es en otoño o invierno.
Las plagas principales que atacan a estos árboles son la araña roja, cochinilla y algo de pulgón
Voy a explicaros de una manera muy sencilla como aplicar esta técnica en higueras para conseguir una ramificación proximal y fina de una manera muy sencilla.
La higuera es un árbol que se presta perfectamente al cultivo en maceta y acepta con agrado todas las técnicas usadas en el cultivo como bonsai. Además es un árbol muy fuerte y es muy recomendable para el aficionado principiante.
Sin embargo muchos descartan este árbol como bonsai debido al gran tamaño de sus hojas que no lo hace proporcional ni armonioso si lo dejamos crecer libremente. Aplicando los siguientes pasos podremos conseguir un árbol completamente sano y de proporciones óptimas para tenerlo entre nuestros preferidos.
Aunque en el cultivo de bonsai suelen usarse ejemplares en solitario, en la naturaleza solemos encontrar grupos de árboles formando un bosque por lo que, aplicando las técnicas de cultivo en maceta, podemos recrear y disfrutar de un bonsai tipo bosque.
La formación de éste tipo de bonsai requiere la utilización de un número impar de árboles para crear cierta asimetría y deben usarse de la misma especie porque a la larga una acabará dominando a la otra.
Para que la formación sea realista y lleguemos al éxito debemos seguir los siguientes puntos:
Usaremos árboles de diferentes alturas, grosor y edad para crear cierto realismo.
Los árboles no deben taparse unos a otros.
Los árboles más altos los colocaremos en la parte trasera del diseño.
Usaremos siempre un número impar por dos razones: Dar más realismo y evitar la mala suerte.
A continuación os muestro como por muy poco dinero, con paciencia y con un poco de ayuda podemos conseguir un bonito paisaje de bosque en bonsai.
Evolución de este bosque bonsai de piceas glaucas cónicas 3 años después. Se han agregado nuevos árboles y se han recolocado.
Una vez terminado el trabajo debe colocarse en un lugar luminoso protegido del sol directo y del viento para evitar la deshidratación y pérdida de ejemplares.
Para evitar que un bonsai o cualquier planta cultivada en maceta sature la tierra y el recipiente de raices y pierda la capacidad de absorción de nutrientes y agua es necesario realizar el trasplante. Si se realiza en la época adecuada proporcionará mucha vitalidad a la planta y es una técnica que debe ser dominada por cualquiera que se adentre en el cultivo del bonsai.
El trasplante no hará que el árbol se vuelva pequeño, al contrario, le aportará nutrientes fundamentales para que crezca sano y fuerte. La época en la que debemos aplicar esta técnica es al comienzo de la brotación primaveral, justo cuando nuestro árbol está hinchando las yemas. En esta época se asegura una importante recuperación de raíces y el posible daño será mínimo.
La frecuencia de ésta técnica depende de la especie, la saturación del sustrato, el tamaño de la maceta pero como norma se aplica que el trasplante se realiza cada año en ejemplares jóvenes y cada 3-5 años en los más viejos.
A continuación os muestro un vídeo donde se observan de una manera pormenorizada cada uno de los pasos principales en un trasplante.
Una vez realizado el trasplante se debe proteger del viento y del sol para evitar la deshidratación por lo que lo colocaremos a la sombra, evitando las heladas y manteniendo el sustrato húmedo pero no encharcado.